Tehuacalco posee una larga ocupación que se remonta poco antes del año 650 dC., en ese momento su situación geográfica y el entorno le favorecieron para constituirse como un gran centro ceremonial. A lo largo de los siglos siguientes, fueron edificados los grandes basamentos piramidales hasta alcanzar su máximo apogeo hacia el año 1000 dC. Tras la decadencia de Tehuacalco a partir del 1350, comenzó un proceso de desocupación, aunque algunas estructuras y las cuevas continuaron con un uso ritual, y otras porciones del sitio fueron ocupadas habitacionalmente.

Hacia el año 1350 comenzaron las pugnas entre diversas etnias y grupos de la región. El entorno hostil provocó un cambio en la ubicación de la mayoría de los poblados, quienes se desplazaron hacia áreas poco accesibles, construyendo asentamientos en posiciones estratégicas y con arquitectura defensiva. Como parte de esas migraciones, Tehuacalco fue abandonado casi en su totalidad, quedando un grupo reducido de habitantes en áreas del centro ceremonial, los que continuaron con la actividad ritual.

En 1440, los mexicas iniciaron sus primeras campañas de conquista para recuperar la costa de Guerrero, la cual ya había sido conquistada unos años antes por Texcoco. Al mismo tiempo, los tarascos comenzaron a extender su dominio con un avance de continua lucha contra las provincias tributarias de los mexicas, desde Tierra Caliente hasta la Costa Grande.

Este proceso de expansión generó cambios muy importantes en la vida de los grupos locales, quienes fueron sometidos y obligados a servir y tributar a los que conquistaban su territorio y debido a esto algunos pueblos que se resistieron fueron diezmados.

Durante el tiempo de las conquistas de los Estados expansionistas, Tehuacalco pertenecía ya al señorío del Yopitzingo.

Se han encontrado 200 sitios arqueológicos periféricos a la zona arqueológica consistentes en unidades habitacionales, algunas estructuras rituales, cuevas y petrograbados. Esto nos ayuda a entender el patrón de asentamiento del centro cívico ceremonial rodeado por la población general y la disposición de lugares sagrados.

La distribución de los basamentos piramidales, petrograbados y el uso ritual de espacios se extendió más allá del centro ceremonial. La mayoría de estas estructuras y plataformas periféricas se hallan en las laderas y cimas de los cerros, con la mayor concentración en la línea visual que va de Tehuacalco al Cerro La Compuerta.

Por su parte, la población periférica nucleada estaba asentada en el extremo noreste del sitio y se han hallado más de 30 unidades habitacionales de forma dispersa en las inmediaciones del área cívico ceremonial. La población se asentó principalmente en pequeños lomeríos cercanos a corrientes fluviales, donde se abastecían fácilmente de agua y tenían acceso a suelos menos pedregosos para favorecer sus cultivos.

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