*** “En Estados Unidos ayudan a los mexicanos, les dan estudios y aquí los están negando”; expresa una angustiada madre deportada 
 
*** Los hijos de doña Francisca necesitan actas de nacimiento “apostilladas” para ingresar a una escuela, pero le cuesta 24 mil pesos el trámite 
 
Edgar de Jesús/API
 
Chilpancingo, Gro. 12 de Febrero del 2017.- Menores de edad que regresaron de los Estados Unidos de Norteamérica a la localidad de la Zuzuca en el municipio de Atoyac de Álvarez, región Costa Grande, no pueden ingresar a escuelas debido a que carecen de acta apostillada (traducida al español).
El problema se da, a pesar de que autoridades del gobierno federal pusieron en marcha el programa “Soy  México” que, afirman, “garantiza” estudio a los niños.
Los Tolentino 
Una familia que regresó de los Estados Unidos porque el padre fuera deportado por las políticas migratorias del Presidente Donald Trump, retornó a la comunidad que abandonaron por falta de oportunidades, hace más de 10 años.
Doña Francisca con sus cuatro hijos y esposo, al volver a la localidad de La Zuzuca, se enfrentó a un problema que considera delicado, porque sus hijos no pueden ingresar a una escuela.
Ellos nacieron en el vecino país del norte y sin documentos mexicanos no pueden estudiar. Al llegar a Guerrero, cayeron en cuenta que carecen de una acta apostillada, es decir, traducida al español.
La familia Tolentino se conforma por cuatro hijos (tres hombres  y una mujer), doña Francisca y el papá que apenas pudo agarró un trabajo mal pagado.
Los pequeños no han podido retomar sus estudios porque en las escuelas de la región les exigen un documento oficial de este país que acredite la nacionalidad de los menores.
Francisca Tolentino, cabizbaja, lamenta que sus cuatro hijos no puedan ingresar a ninguna escuela preescolar, primaria y secundaria, por el simple hecho de que son nacidos en otro país, bajo el argumento de que su acta de nacimiento no es válida para México.
Relató qe después de la deportación de su esposo, por temor a que fuera también capturada por las autoridades norteamericanas, se regresó con sus hijos y llegó a la localidad de La Zuzuca, de donde son originarios.
Esta familia vivía en San Diego, California, donde radicaron de forma ilegal más de 10 años y trabajaron en varios lugares.
“Ahorita tengo el problema en la escuela en que el director me dijo que no lo pueden aceptar (a su hija) porque no tiene su acta de nacimiento, necesita un acta de nacimiento mexicana y pues yo no se la alcansé a sacar y me dijeron que si no la tengo me la van a sacar de la escuela”.
Manifestó que, el documento que necesita para que sus hijos puedan ser aceptados en las escuelas tiene un costo de seis mil pesos, y al tener cuatro menores en la misma situación, tendría que pagar alrededor de 24 mil, y le es imposible.
En días pasados, doña Francisca acudió a solicitar al registro civil de Tecpan de Galeana, ayuda para que sea tomada en cuenta con el cambio o apostillamiento de las actas de nacimiento para sus hijos, a través de un programa estatal gratuito, pero no ha obtenido respuesta.
“Yo fui a hablar con la maestra y me dijo que tenía que hablar con el director, ella no puede hacer nada, el director es el que se encargaba de eso y me dijo que no se podía, que tenía que sacarle su acta de nacimiento mexicana”, expresó.
Y se lamentó: “en nuestro mismo país, ¿Cómo vamos a estar sin darle estudios a los hijos? Ya me siento como en Estados Unidos pues ya ve que allá en ayudan a los mexicanos, les dan estudios y aquí vienen a su país de uno y aquí le están negando”.
Desde que llegaron del vecino país, el esposo de doña Francisca se dedica a la agricultura. Es empleado porque ellos no tienen tierras, lo cual apenas les da para comer pobremente.
Programa inservible 
Situaciones como esta se presentan en México a pesar de que en semanas pasadas, el Gobierno de la República supuestamente puso en marcha el programa “Soy México”, en el que “brindan” asesoría para aquellos migrantes que regresan de Estados Unidos a sus lugares de origen, a consecuencia de las nuevas políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump.
En este momento las autoridades no tienen cifras oficiales sobre cuántos casos similares hay y, menos un cálculo de cuántos menores en esta situación podría haber en los próximos meses, lo que evidencia que el Gobierno Mexicano no estaba preparado realmente para la “deportación masiva”.
La señora Tolentino pidió a las autoridades de registro civil y educativas, que ayuden a las familias que sufren esa misma situación legal por la falta de un documento oficial “traducido al español”. (Agencia Periodística de Investigación)

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