Bernardo Torres/API
 
Chilpancingo, Gro. 11 de Junio del 2017.- Luego de que más de dos mil habitantes de tres comunidades de Chilapa huyeran por amenazas de la delincuencia organizada, algunas familias que se resisten a dejar su patrimonio, viven en total zozobra e indefensión.
En la comunidad de Ahuihuiyuco sólo quedó una familia y menos de 10 en Tepozcuautla, quienes ahora tratan de sobrevivir sin nadie a su alrededor, alertó José Diaz Navarro, presidente del Colectivo “Siempre Vivos” de Chilapa.
Diaz Navarro consideró que las familias que viven en dichos poblados se encuentran bajo una situación de riesgodebido a la amenaza de un grupo delictivo en la zona.
Desde las primeras horas del pasado jueves, decenas de familias de Ahuihuiyuco y Tepozcuautla, abandonaron con vehiculos o a pie sus viviendas luego de hechos de violencia en la zona y la amenaza de un grupo criminal con respecto a matar a familias.
“En el recorrido que hicimos pudimos notar solamente una vivienda habitada en Ahuihuiyuco, y en Tepozcuatla eran menos de 10. Están solas y tienen el miedo de que los delincuentes que operen en el lugar cumplan con su amenaza”, indicó Díaz Navarro.
Sobre estos hechos, afirmó que ya había un antecedente desde hace dos años cuando civiles armados masacraron a la familia de Bernardo Carreto, entre ellos dos niños, quien fue perseguido por buscar a familiares desaparecidos.
Desde hace unos meses, el servicio de transporte público en Chilapa suspendió sus actividades en ambos poblados ante amenazase incluso camionetas repartidoras de productos dejaron de asistir por constantes robos.
“Las autoridades ya sabían lo que estaba ocurriendo, en esa zona trabaja la banda delictiva de Los Ardillos y nadie hizo nada por defender a los pobladores o detener a los delincuentes”, denunció.
En su recorrido Díaz Navarro se encontró con una familia que se iba de Ahuihuiyuco y aunque no tenían a dónde llegar, afirmaron que les urgía irse del lugar.
Una de las familias desplazadas, detalló cómo ocurrieron los hechos que desataron el éxodo de los poblados.
La familia que actualmente habita en Chilapa, mencionó que desde el inicio de la semana habían recibido amenazas pero fue hasta el miércoles por la noche cuando civiles armados irrumpieron en Ahuihuiyuco y quemaron una vivienda con un hombre al interior.
“Díaz antes había venido el Ejército por la amenaza pero aún así estas personas atacaron y amenazaron con matar las familias”, informa uno de los desplazados. (Agencia Periodística de Investigación)

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